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Hay de amigas…a amigas.

Hay de amigas...a amigas.
Recomendado por Andrea Saldaña Rivera

De: Nora Oranday

Desde: Chicago, Illinois, U.S.A.

Hay de amigas…a amigas.- Y que se esponja la quinoa. Que empieza a oler el jengibre en su hervor y que saltan las vasijas, sartenes, recipientes de plástico sin tapaderas, guantes para lavar platos y hasta un calcetín. Sale como de la caja de un mago hasta lo inimaginable. Todo esto por el intento de vaciar un horno de la estufa (que la hizo de alacena por años). Finalmente poder usarlo según instrucciones de mi amiga Hortensia, quien vino a hacerme una visita de cortesía por mi convalecencia.

A veces escucho que las personas serviciales son las que más necesitan de nosotros, las que buscan afanosamente el sentido de vida y pertenencia: el querer das significado a sus propias vidas. Poder decir que hacen una diferencia positiva en la vida de los demás y un montón de frases hechas, que utilizan sin ton ni son, algunos “motivadores”. Lo único que en este momento quiero decir, es que mi amiga Hortensia hizo todo esto porque me quiere. Punto. También me lo dijo verbalmente al despedirse. Y yo ahora sí que me la creí. Ella vino a hacerme feliz y productiva durante un día que prometía ser caótico.

Hay de amigas…a amigas.

Ordenó mi cama. Me exigió que me comportara como una persona que debe estar consciente de que física y emocionalmente (no estrictamente en ese orden de importancia) está convaleciente.  Luego se dispuso a cocinarme todo lo más saludablemente posible. Todo lo encontró en los vericuetos de la nevera (en mi casa y desde niña, le llamamos “refrigerador”)… y que cobran vida las zanahorias moribundas, las calabacitas ya sin color y la coliflor en franco estado de descomposición. Los plátanos se fueron “directito” al cementerio ya que no hubo remedio quirúrgico para ellos… y pues a darle fuego a la estufa, un poco, porque los vegetales medio cruditos, son más sabrosos.

Luego, se nos apareció una pila de hojas sueltas que se refieren a mi historial clínico y lo ordenamos por fechas partiendo del año 2013. Cuando vi mis achaques así, de una forma estructurada, me entró en el cerebro la idea de que sí tengo remedio. Oh Dios, y sólo porque mi amiga Hortensia vino recomendada altamente por El.

Hay de amigas…a amigas.

De ahí me llevó a una conversación con mi marido a una especie de “terapia psicológica” que nos ayudaría como pareja a llevar una vida saludable y sobrevivir, por medio de la alimentación, a catástrofes emocionales.

Ay Frank, que no le digas que come mucho”
“Ay Frank, que no le digas más que no ‘repele’”
“Que no le digas más que se comporte como señora que ella siente que no lo es aún”.

“Que le des besitos y muestras de amor durante el día que tiene largas 24 horas”.

Eso para Hortensia es el remedio. ¿Los vegetales, las legumbres, las proteínas, las ropas y sus tallas? Todo eso puede esperar. John Lennon aún tiene razón: “All you need is Love”. Y pácatelas que tenemos que hacer dieta, pero al contrario: Cientos de calorías llenas de amor. Es lo que espero obtener esta semana entrante… que empieza en estos momentos…en esto, ahorita mismo, quiero engordar….

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Hay de amigas...a amigas.
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Hay de amigas...a amigas. ¿Los vegetales, las legumbres, las proteínas y las ropas? eso puede esperar. John Lennon aún tiene razón: “All you need is Love”.
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Mujeres de Hoy
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Andrea Saldaña Rivera