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MMM Indicadores económicos.

MMM Indicadores económicos.

Construcción de indicadores de las consecuencias económicas de la MMM y perinatal.

Carola Conde Bonfil[1]

Introducción

Las muertes maternas se han reducido considerablemente pero aún siguen siendo demasiadas, dados los avances de la ciencia del siglo XX. Esto a pesar de los esfuerzos realizados desde la Conferencia Internacional sobre Maternidad Sin Riesgo (1987). Las Naciones Unidas reconocen que las tasas de morbimortalidad materna (MMM) continúan siendo inaceptables en muchos países.[2]  Debiera bastar el hecho de salvar miles de vidas. Pero la invisibilidad del trabajo doméstico de las mujeres y las resistencias culturales hacen necesario abordar el tema desde una perspectiva diferente. Esta es: cuantificar los costos en dinero, tiempo y oportunidad en que incurren diferentes actores económicos[3] ante la MMM.

Este artículo es una propuesta metodológica y no se cuantifica o estima el costo de la morbilidad y mortalidad maternas. Es decir, se proponen algunos indicadores determinando primero, su posibilidad de ocurrencia (probable o seguro). Después se detalla cada indicador especificando el efecto que causa, cómo se cuantificaría, la fórmula de cálculo y su simbología. Se agregan algunas explicaciones adicionales a tomar en cuenta en el cálculo de algunos de los indicadores.

Analizar estos indicadores logra un segundo propósito: visibilizar el trabajo femenino en el hogar y sensibilizar sobre el costo implícito en ese trabajo no remunerado. Así, se determina el gasto efectivo que tendría que realizarse cuando la mujer no puede llevarlo a cabo por enfermedad o muerte.

El primer apartado es sobre la dimensión y problemática de la MMM debido a que la política pública debe considerar que todas las embarazadas pueden tener una complicación, independientemente del riesgo catalogado. El segundo apartado (Una propuesta metodológica para cuantificar el costo de la MMM) presenta los indicadores propuestos. Finalmente, el tercero intenta resumir las principales conclusiones de esta propuesta.

Las muertes maternas

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define así la muerte materna: la de una mujer durante su embarazo, parto o dentro de los 45 días después de su terminación, por cualquier causa relacionada o agravada por el embarazo, parto o puerperio, pero no por causas accidentales.[4] A principios del siglo XXI, en América Latina aún se presentan 64.2 muertes maternas por cada 100 mil niños nacidos vivos. En algunos países en desarrollo esta tasa llega a ser 14 veces superior a las de los países desarrollados. A principios del milenio la tasa en México era aún más alta (77 muertes en 2000), (ver la Gráfica 1).

La mayor parte de esas muertes podía haberse evitado si se hubiera actuado con prontitud. Frecuentemente existen tres tipos de retrasos que inciden en la falta de atención a la emergencia obstétrica:

  1. Decisión. La embarazada o sus familiares toman demasiado tiempo en tomar la decisión de acudir a un servicio de emergencia. Las causas son múltiples: culturales, económicas, dificultades del traslado o encontrar quien la supla. Suelen ser en las labores del hogar o el cuidado de menores, abuelos, enfermos y animales.
  2. Traslado a los servicios de salud. Incluso cuando la decisión es oportuna, la mujer con complicaciones obstétricas puede no llegar a tiempo a la atención. Por las condiciones de los caminos, carencia de transporte, lejanía del servicio más próximo, etcétera.
  3. Calidad de los servicios de salud. Aun actuando con rapidez en las dos anteriores, algunas muertes ocurren. Pueden ser porque el servicio médico no tiene el personal, el equipo o los medicamentos para atender la emergencia.

Debido a ello, incidir en todas estas causas puede resultar lento y costoso. Lo más complicado tal vez sea sensibilizar a las familias y los tomadores de decisiones en las instancias públicas relacionadas. Es prioritario en la construcción de caminos, adquisición de ambulancias y equipamiento de unidades médicas. Especialmente importante resulta la capacitación en emergencias obstétricas.

 

Complicaciones durante la maternidad

Las complicaciones durante la maternidad (aunque posibles de tratar) son difíciles de pronosticar:

  1. La atención prenatal es poco efectiva para prevenir o predecir gran parte de las complicaciones del embarazo, parto y posparto.[5]
  2. Es prácticamente imposible pronosticar las hemorragias que se producen después del parto.[6]
  3. Las investigaciones han mostrado que la eclampsia aparece sin previo aviso, incluso en mujeres que han estado bajo control médico.[7]
  4. El parto obstruido y las infecciones pueden ser prevenidos limitadamente.[8]

En consecuencia, el nuevo paradigma considera que todas las mujeres embarazadas pueden tener una complicación. Esto es independiente de haber sido catalogadas como de alto o bajo riesgo y obliga a modificar la propuesta de atención.[9]

La muerte materna es un problema complejo en el que están presentes elementos constitutivos de la inequidad:

  1. la pobreza
  2. la marginación
  3. el estatus de género
  4. la condición étnica
  5. la ausencia o la mala calidad de los servicios estatales de salud
  6. la nula educación
  7. la alta desnutrición y la violencia doméstica.

También incide la percepción social de que el embarazo, el parto, su atención y sus resultados son de estricta responsabilidad individual o de la pareja.[10]

Obviamente, se requiere una amplia difusión de los síntomas y signos de una urgencia obstétrica. Para resolver la primera fuente de retraso (la decisión en el hogar) es importante enfrentar fuertes resistencias culturales e inequidades de género. Lo ideal sería que hubiera suficiente conciencia en todos los actores involucrados y, en especial, en las áreas de obras públicas y comunicaciones, infraestructura hospitalaria, etc. Una posibilidad de incidir en esas resistencias es mostrar que sale más caro no atender una urgencia obstétrica.

Por ello, se proponen indicadores para cuantificar las pérdidas económicas en las que puede incurrir un hogar si hay complicaciones en el embarazo y no son atendidas oportunamente.

Una propuesta metodológica para cuantificar el costo de la MMM

1. Pérdidas económicas por complicaciones del embarazo o el parto

La Tabla 1 presenta los indicadores para las complicaciones del embarazo, atendiendo al rol económico de la madre. Es decir, si trabaja (asalariada, por su cuenta o en un negocio o actividad familiar sin paga) o si se hace cargo del hogar. El trabajo en el hogar suele no tener una valoración económica, pero es estratégico para su funcionamiento; por ello se pretende visibilizar ese trabajo.

En el ama de casa subdividimos por la edad de los hijos para poder distinguir otras pérdidas para el hogar como la inasistencia de éstos a la escuela o al trabajo. En sentido estricto, esta subdivisión también existe para las embarazadas que trabajan, pero la omitimos en aras de simplificar la tabla.

Finalmente, se agregó la columna de familiares ya que, dada la gravedad de la madre, es probable (P) que deba ser acompañada de algún otro miembro de la familia (en el traslado y durante la consulta o los estudios que le practiquen). La letra S (seguro) se asignó cuando existe un grado considerable de certeza de que se incurrirá en ese gasto. Así, es seguro que si una embarazada que trabaja por su cuenta deja de hacerlo, no percibirá ese ingreso o tendrá que pagar a una persona para que lo realice. En cambio, no necesariamente acudirá a consulta acompañada de un familiar.

Los servicios del hogar implican aseo de la vivienda, compras, reparaciones, preparar alimentos, lavar ropa, atender y cuidar a miembros de la familia. Si la embarazada no puede llevarlos a cabo, podría simplemente acumularse el polvo, los trastes y la ropa sucia. Sin embargo, tal vez se requiera pagar los servicios de una persona para mantener la vivienda habitable. Otra opción es comer fuera, llevar la ropa a la lavandería y contratar a una cuidadora.

 

 

2. Cuantificación de las pérdidas económicas por complicaciones del embarazo o el parto

La Tabla 2 presenta fundamentalmente los mismos indicadores que la Tabla 1, especificando cómo se cuantificaría para el hogar. Para facilitar su comprensión, la tercera columna detalla esas operaciones y en la cuarta se indica lo que simboliza cada variable.

Por ejemplo, el costo de la inasistencia al trabajo (por su cuenta) es la suma del ingreso promedio de ella y de quienes la cuidan más la paga a la persona que atenderá el puesto. Si se trata de varios días, ese costo debe multiplicarse por el número de días de incapacidad.

En la segunda parte de la Tabla 2 se incluyen dos indicadores adicionales a los de la Tabla 1[11] que son independientes del rol económico de la madre. Para simplificar la tabla sólo se menciona la suma de todos los conceptos para la atención del bebé: inasistencia al trabajo, consultas adicionales, medicamentos, estudios de gabinete y laboratorio, transporte al médico/ hospital/ laboratorio; tiempo de traslado al médico/ hospital/ laboratorio, alimentos consumidos fuera del hogar (de la madre, del familiar y del resto de la familia), contratación de servicios para el hogar y otros gastos adicionales como incubadora, hospitalización, terapia intensiva, etcétera. Esto significa que sería necesario cuantificar cada uno de los indicadores ya definidos para la madre más los gastos específicos del bebé.-

 

Los dos últimos indicadores propuestos[12] en la tercera parte de la Tabla 2 pretenden visibilizar los costos asociados indirectamente por la ausencia de la madre. Estos dependen del número de integrantes y la composición del hogar. Pueden incluir el lavado y planchado de la ropa, personas que cuiden a los menores o ancianos en su ausencia, transporte de los hijos a la escuela o de regreso, aseo del hogar, realización de trámites o pagos, reparaciones menores o búsqueda de la persona para efectuarlas (albañil, plomero, cerrajero, carpintero, pintor, etc.), entre otras.

Una urgencia obstétrica de una primeriza no ocasionaría gastos como el transporte de los hijos a la escuela o de regreso. En cambio, pueden vivir con ella ancianos o familiares con alguna discapacidad que requieran ser cuidados.

3. Pérdidas económicas por muerte en el embarazo o el parto

La Tabla 3 contiene los indicadores para cuantificar el gasto de un hogar si muere la embarazada, utilizando las letras P y S (probable y seguro).

En este caso, la mayoría de los indicadores cambia. Pero se mantienen los relacionados con el trabajo “invisible” que realiza la mujer en el hogar. El cual debido a la ausencia definitiva de ésta, deberá ser realizado por otros miembros del hogar. También podrían pagar a otras personas para que los efectúen o adquirir los servicios en algún establecimiento (como en los casos del lavado de ropa o los alimentos preparados).

 

4. Cuantificación de las pérdidas económicas por muerte en el embarazo o el parto

Finalmente, la Tabla 4 presenta la definición, fórmula y simbología de los indicadores relacionados con la muerte materna. También incorpora los indicadores de Morbilidad y Mortalidad del producto por causas relacionadas con la muerte de la madre, que se presentan en forma simplificada, aludiendo a los presentados previamente para la muerte de la madre.

 

Conclusión

Con estos indicadores se pretende contribuir a evitar las muertes maternas no sólo considerando la importancia de una vida en sí misma o por los derechos humanos elementales de las mujeres o por equidad de género. Se busca sensibilizar a las familias de que -aun desde el punto de vista estrictamente económico- sale más caro no atender adecuadamente a las mujeres embarazadas. Ciertos argumentos (no hay dinero para pagar el traslado o una consulta) quedan invalidados por la sabiduría popular (“Sale más caro el remedio que la enfermedad”).

Esto también es cierto para quienes deciden las políticas públicas en el país. Probablemente esto es una vía para sensibilizarlos sobre la necesidad de dedicar mayores recursos a la prevención por medio de:

  • la educación (ante todo la difusión de los síntomas y signos de una urgencia obstétrica).
  • la atención (construcción y equipamiento de unidades médicas tanto como la capacitación del personal en emergencias obstétricas, etc.).
  • finalmente las vinculaciones para mejorar el traslado (construcción de caminos, adquisición de ambulancias, etcétera.).

Por último, se intenta contribuir al desarrollo de la economía feminista y la necesidad de políticas públicas del cuidado. En especial, permite visibilizar y convertir a los cuidados[13] en problema público que debe insertarse en la agenda gubernamental. Muchos de los indicadores propuestos tendrían un costo insignificante o nulo si hubiera una infraestructura pública adecuada para sustituir el papel de las amas de casa.

En conclusión, la política pública sobre los cuidados debe ser un componente básico de la nueva generación de políticas para la igualdad y equidad de género.

Referencias

Comité por el Derecho a una Maternidad Voluntaria y Segura en Chiapas, Declaración del Comité. s/f, San Cristóbal de las Casas, Chiapas, disponible en: http://maternidadsinriesgos.org.mx/documentos/Declaracion%20del%20Comite%20Chiapas.pdf

Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa, por sus siglas en inglés), Maternal Mortality Update 2002, A Focus on Emergency Obstetric Care, New York, disponible en: http://www.unfpa.org/sites/default/files/pub-pdf/mmupdate-2002_eng.pdf

Maine, Deborah. Safe Motherhood Programs: Options and Issues, Columbia University, Nueva York, 1991.

OMS, Unfpa, Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), Banco Mundial, Integrated Management of Pregnancy And Children (Impac), Manejo de las complicaciones del embarazo y el parto, Guía para obstetrices y médicos, who/rhr/00.7, disponible en: http://www.who.int/reproductivehealth/publications/maternal_perinatal_health/9241545879/es/

ONU. Objetivos de desarrollo sostenible, Objetivo 3: Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades, disponible en: http://www.un.org/sustainabledevelopment/es/health/

Population Reference Bureau (prb), 2002 World Population. Data Sheet of the Population Reference Bureau. Demographic Data and Estimates for the Countries and Regions of the World, disponible en: http://www.prb.org/pdf/worldpopulationds02_eng.pdf

Programa Averting Maternal Death and Disability (amdd), Para comprender las causas de las defunciones maternas, Módulo 1, Sistema de aprendizaje a distancia sobre cuestiones de población, Columbia University, 2002.

Project Kasango. Antenatal Screening for Fetopelvic Dystoncias. A Cost-Effectiveness Aproach to the Choice of Simple Indicators for Use by Auxiliary Personnel, Journal of Tropical Medicine and Hygiene, 1984.

The World Bank, World Development Indicators, 14 de abril de 2016, disponible en: http://datacatalog.worldbank.org/

[1] Investigadora de tiempo completo de la Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco y miembro del Sistema Nacional de Investigadores.

[2] Population Reference Bureau (prb), 2002 World Population. Data Sheet of the Population Reference Bureau. Demographic Data and Estimates for the Countries and Regions of the World, disponible en: http://www.prb.org/pdf/worldpopulationds02_eng.pdf.

[3] La embarazada, sus familiares, los servicios médicos, los seguros, etcétera.

[4] Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa, por sus siglas en inglés), Maternal Mortality Update 2002, A Focus on Emergency Obstetric Care, New York, disponible en: http://www.unfpa.org/sites/default/files/pub-pdf/mmupdate-2002_eng.pdf

[5] Deborah Maine, Safe Motherhood Programs: Options and Issues, Columbia University, Nueva York, 1991.

[6] Unfpa, Programa Averting Maternal Death and Disability (amdd), Para comprender las causas de las defunciones maternas, Módulo 1, Sistema de aprendizaje a distancia sobre cuestiones de población, Columbia University, 2002.

[7] OMS, Unfpa, Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), Banco Mundial, Integrated Management of Pregnancy And Children (Impac), Manejo de las complicaciones del embarazo y el parto, Guía para obstetrices y médicos, who/rhr/00.7, disponible en: http://www.who.int/reproductivehealth/publications/maternal_perinatal_health/9241545879/es/

[8] Project Kasango. Antenatal sreening for Fetopelvic Dystoncias. A Cost-Effectiveness Aproach to the Choice of Simple Indicators for Use by Auxiliary Personnel, Journal of Tropical Medicine and Hygiene, 1984.

[9] Citado en Comité por el Derecho…, op. cit.

[10] Comité por el Derecho…, op. cit

[11] Morbilidad del producto por causas relacionadas con los daños a la salud de la madre y Mortalidad del producto por causas relacionadas con los daños a la salud de la madre.

[12] Alimentos consumidos fuera del hogar (resto de la familia) y Contratación de servicios para el hogar.

[13] La Cepal define la economía del cuidado como la “provisión de bienes, servicios, tiempo y transferencias monetarias realizadas por tres agentes (el Estado, el sector privado y las familias) para resolver las necesidades de cuidado de la fuerza de trabajo, lo que produce su desarrollo y mantenimiento (Cepal, 2010)

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MMM Indicadores económicos.
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MMM Indicadores económicos... sus consecuencias, intenta contribuir al desarrollo de la economía feminista y la necesidad de políticas públicas del cuidado.
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Andrea Saldaña Rivera