Andrea Saldaña Mujer y politica

Conmigo, ¿o contra mi?

Conmigo ¿o contra mi?
Recomendado por Andrea Saldaña Rivera

 

 Andrea Saldaña.

La frase “estás conmigo o contra mí” y variaciones similares del mismo pensamiento, son usadas para polarizar una situación. Generalmente con esta frase, se busca alinear a la opinión pública con uno de los dos extremos planteados. Implica que, de no unirse a una parte, significaría ser considerado como enemigo de la misma.

Algunos ven en este tipo de afirmaciones, una manera de forzar la participación a favor o quedarse en silencio, como única opción. La pena por transgredir va desde la exclusión del círculo familiar como lo hizo uno de los candidatos enfatizando la frase “Yo ya no tengo esos hermanos”. También se les rechaza del grupo social o partido político al que pertenecen llegando incluso al “retiro de derechos” a figuras históricas, por manifestar su apoyo a un candidato de otro partido. Se podría aducir como medida disciplinaria interna si se aplicara con equidad, lo que no ocurrió. O por el contrario, suelen darse “excepciones” cuando prevalecen lazos de “amistad”. En este caso, se mencionan para excusarse y no opinar sobre el tema. En fin,  se  excluye para la mayoría el derecho a la neutralidad, la objetividad o la imparcialidad, pero reservándolo para algunos/as en “honrosas” excepciones.

La neutralidad, del latín neuter (“ni uno ni otro”), consiste en no tomar partido y renunciar a toda injerencia en un conflicto o diferencia de opiniones. Aunque podría ser impulsada por la indiferencia, el miedo o la cobardía, también la moderación y la lucidez podrían ser razones que la sustenten para favorecer una causa, que se considera más importante. Dado que estamos viviendo un proceso electoral, las causas que buscamos preservar son la armonía, la paz y la democracia. Sin embargo, el silencio no parece un precio justo.

Conmigo, ¿o contra mi?

La objetividad es otra cualidad deseada. El internet, bibliotecas y hemerotecas, atesoran conocimientos históricos, jurídicos, científicos, estadísticos, etc., etc. etc. Nos proporcionan evidencias para sustentar opiniones, juicios de valor y decisiones, (1) esto, siempre que las fuentes tengan un aceptable grado de confiabilidad.

La imparcialidad, en su concepto estricto, significa estar libre de prejuicios. Es decir, abstraerse de consideraciones subjetivas y centrarse en la objetividad de un asunto para formarse un juicio. Gordon Allport (2), definió prejuicio como: etiquetación negativa que hacemos sobre la base de una forma de pensar. Surge como resultado de la necesidad que tiene el ser humano, de tomar decisiones firmes y concretas de manera rápida.

Generalmente, el ser humano toma información generalizada del momento para emitir juicios, algunas veces sin verificar su veracidad. ¿ La decisión personal que habremos de tomar para emitir el voto el próximo 1 de julio, requiere de la mayor objetividad, neutralidad e imparcialidad? Asumir la responsabilidad, antes, que no la culpa (después) requiere madurez, ¿podremos fortalecerla? ¿Encontraremos lo necesario?

 

(1) Si no para el total, si para el mayor porcentaje de la población.

(2) Psicólogo de la Universidad de Harvard.

 

 

 

Resumen
Conmigo, ¿o contra mi?
Articulo
Conmigo, ¿o contra mi?
Descripcion
Algunos ven en este tipo de afirmaciones, una manera de forzar la participación a favor o quedarse en silencio, como única opción.
Autor
Editor
Mujeresdehoy.mx
Logo editor

About the author

Andrea Saldaña Rivera