Andrea Saldaña Mujeres escritoras

Andrea Saldaña. Anécdotas incluyentes.

Andrea Saldaña. Anécdotas incluyentes.
Recomendado por Andrea Saldaña Rivera

 

Andrea Saldaña/mujeresdehoy.mx/Revistaelite.mx

 

Andrea Saldaña. Anécdotas incluyentes. Hace algunas décadas, en la Revista del Selecciones, aparecieron artículos que hoy podrían considerarse sexistas. Cuando menos se mencionaría como sesgo, omisión,  al no hablar de ambos géneros ante riesgos comunes. Por ello el texto Andrea Saldaña. Anécdotas incluyentes. Cuestiono títulos como:“Soy el pulmón de Juan”, “Soy el riñón de Juan”, “Soy la suprarrenal de Juan”, etc. Debo reconocer que en su tiempo, fueron considerados educativos por su sencillez y claridad. Ni se objetó la oportunidad perdida, por no dirigirlos a las mujeres, que también tenemos estos órganos. En conclusión, no se enfocó como público objetivo para esta “saga“.

No había estudios de género. Ni leyes de Igualdad. Mucho menos existía la Comisión Nacional para Prevenir la Discriminación. Se carecía de Manuales o publicaciones que explique y ayuden a evitar el uso del lenguaje machista, misógino, en resumen sexista. Hoy muchos de ellos dan cuenta de las varias posibilidades para utilizar lenguaje incluyente y neutral. Por ejemplo: Andrea Saldaña. Anécdotas incluyentes. Una publicación que espero sea de utilidad.

Las anécdotas, ayudan a desarrollar la creatividad  y la capacidad expresiva. Suele utilizarse su lectura o re-creación,  en educación, consejería, acompañamiento y/o apoyo emocional. La anécdota es un cuento corto y sencillo. Se le reconoce espontaneidad, generalmente está basado en un hecho real. Mis anécdotas les invitan a revisar y visibilizar la ausencia o presencia de lenguaje incluyente y no sexista. Algunas estarán basadas en hechos otras serán inventadas. Considero que siempre llevarán una perspectiva cultural. A continuación les ofrezco una de ellas.

 

 Andrea Saldaña. Anécdotas incluyentes.

Flecha Veloz.

Las dos fuimos Flecha Veloz. Era nuestro sobrenombre generado por el afecto. Al llegar a la CDMX  la llamé. No podía ser diferente, marqué su teléfono. Entró la contestadora y luego del bip. Dejé el mensaje acostumbrado: “Flecha veloz, estoy en el Hotel de siempre, espero tu llamada, ya sabes de las 8 de la noche en adelante. Ojalá podamos vernos, estaré 4 días”. Los siguientes dos días llegué a mi habitación puntualmente. Ninguna llamada.

Volví a comunicarme, de nuevo el bip, grabé otro mensaje “Flecha veloz, que pasa contigo, te extraño, espero que te reportes, me urgen tus recomendaciones para varios asuntos. Por favor, ya sabes que eres mi Sensei.” Casi finalizaba el programa del último día y mi amiga… sin reportarse. Debe estar fuera de la ciudad, concluí. Luego de la clausura del evento subí a mi habitación. Había dejado listas las maletas. Casi a punto de salir el timbre del teléfono me detuvo, “Bueno, si diga“. “Pues que quieres que diga Flecha veloz, voy regresando y lo primero que encuentro son tus mensajes” “¿ que eres? ¿ telépata?, “Mi respuesta, alegre , “Hola Flecha Veloz, pues ¿porque no te reportabas?”.

Una valiosa lección .

Bueno y cómo me iba a reportar, al momento de tu primer mensaje estaba en la sala de cirugía“. “Oh, lo siento, contesté, ¿que pasó?“. “Pues anda, que me encontré una protuberancia y me dijeron que podría ser cáncer de mama. Pero bueno, le dije al médico, pues quite usted lo que tenga que quitar y dígame que medicamentos necesitaré para después”. “El me pregunta, ¿ya lo comentó con su marido?. “Bueno, pues claro que ya se lo dije, al tomar mi decisión él fue la primer persona a la que se lo informé y luego a mis hijos

El médico insistió ¿El está de acuerdo?”. “Imagínate tu, Flecha Veloz. Bueno, cuando se lo conté a Luis se moría de la risa. Se imaginaba lo que le había contestado al galeno”. “Como si yo fuera a mantenerme con un marido, al que tuviera que pedirle permiso para conservar mi salud”.

Fue demasiado para mí. Tuve que sentarme. Concluí que ella estaba dándole un tono festivo al asunto. Solo pude balbucear “pero, como, que …”. Ella continuó diciendo, “anda, no te hagas bolas. Pues si tengo mamas, senos o bubis, como quieras, pues más tarde o más temprano podía presentarse esta situación”.  “Mañana tengo cita para revisar eso de la quimioterapia, ya le advertí al médico que en un mes tengo que salir a una Reunión“. ” A ver, dime que asuntos querías tratar y cuéntame como te ha ido”.

 

“Aprendí que el coraje

no es la ausencia de miedo, 

sino el triunfo sobre él…”

Nelson Mandela.

 

 

Resumen
Andrea Saldaña. Anécdotas incluyentes.
Articulo
Andrea Saldaña. Anécdotas incluyentes.
Descripcion
Andrea Saldaña. Anécdotas incluyentes. Desarrollan creatividad y capacidad expresiva. Se usan en educación, consejería, acompañamiento y/o apoyo emocional.
Autor
Editor
Mujeres de Hoy
Logo editor

About the author

Andrea Saldaña Rivera